Cuando Steve Jobs se subió al escenario en enero para presentar el iPad, recuerdo comentarlo en los foros y pensar lo mismo que casi todo el sector: "Esto no es más que un iPod Touch gigante". Me parecía un capricho caro sin utilidad real para alguien técnico. Sin embargo, un amigo que viajó a Nueva York me trajo uno de los primeros modelos wifi a principios de mayo, adelantándose al lanzamiento oficial en España, y llevo un mes cacharreando con él a diario.
Tengo que admitir que me he tenido que tragar mis palabras, aunque con algún matiz.
El peso del dispositivo y el fin del Flash
Físicamente es un bloque sólido de aluminio y cristal. Pesa bastante más de lo que parece (casi 700 gramos), lo que hace que leer en la cama sujetándolo con una mano sea una receta segura para que te caiga en la cara y te rompa el tabique nasal. Pero la pantalla IPS de 9.7 pulgadas es espectacular.
Sin embargo, lo primero que haces como desarrollador web no es jugar, es abrir Safari y cargar tus propias páginas. Y aquí es donde empieza la polémica técnica del año: la ausencia total de soporte para Adobe Flash.
En la comunidad estamos divididos. Por un lado, Apple ha publicado ese famoso manifiesto "Thoughts on Flash", declarándolo muerto. Por otro, los clientes siguen pidiendo banners animados, reproductores de vídeo y menús en Flash. Al navegar por la red con el iPad, te encuentras agujeros grises con el icono de un lego roto por todas partes. Sitios enteros son innavegables. Y mi opnión es clara, MUERTE A FLASH.
Pero esto está forzando un cambio masivo. YouTube ya está sirviendo vídeos en formato H.264 directo al navegador si detecta un dispositivo iOS, y de repente, todos estamos mirando a las nuevas etiquetas de HTML5 (<video>, <canvas>).
Adaptando nuestros sitios web: CSS3 Media Queries
Otra cosa es que Safari en el iPad carga las webs de escritorio y las reduce para que quepan en la pantalla. Funciona bien, pero si quieres dar una experiencia nativa donde los botones sean lo suficientemente grandes para los dedos, tienes que adaptar tu diseño.
No tiene sentido hacer una web paralela (el típico m.tusitio.com), el futuro pasa por adaptar la misma página. Aquí es donde entran las Media Queries de CSS3, que aunque aún están un poco crudas en algunos navegadores, en WebKit funcionan de maravilla.
He estado tocando la hoja de estilos de mi blog para que, si detecta la resolución del iPad en vertical, reorganice el menú. El código es tan simple como esto:
/* Estilos por defecto para monitores grandes */
#sidebar {
float: left;
width: 250px;
}
#contenido {
margin-left: 270px;
}
/* Regla mágica para el iPad en modo retrato */
@media only screen and (max-device-width: 1024px) and (orientation: portrait) {
#sidebar {
float: none;
width: 100%;
display: block;
margin-bottom: 20px;
}
#contenido {
margin-left: 0;
}
/* Agrandamos enlaces para que no haya 'dedazos' */
a.boton {
padding: 15px 20px;
font-size: 110%;
}
}
Es fascinante. Con cuatro líneas de CSS cambias por completo la estructura del DOM visualmente sin tocar una sola línea de PHP.
¿Reemplazará a los portátiles?
Diría que no. El sistema operativo (iPhone OS 3.2) no tiene multitarea real. Si estoy escribiendo un correo, no puedo dejarlo en segundo plano para mirar un dato en el navegador sin que se congele la aplicación. Además, teclear en la pantalla de cristal no tiene la respuesta táctil necesaria para picar código, por mucho que nos vendan teclados Bluetooth.
El iPad es, a día de hoy, el dispositivo definitivo para consumir información: leer documentos o webs sentados en el sofá (¡es brutal para esto!), consultar feeds RSS o ver vídeos. Pero para crear contenido o programar, sigo necesitando mi pesado portátil. Aún así, creo que esta interfaz táctil va a obligarnos a repensar cómo diseñamos interfaces web a partir de ahora. El ratón ya no es el único rey.