Llevo tres días seguidos peleándome para mandar un triste vídeo de cinco minutos del último torneo de Counter-Strike 1.6 que montamos en la LAN party del barrio. Intenté pasarlo por Messenger, pero al llegar al 90% la conexión petó y casi estampo el teclado contra el monitor. La desesperación es real cuando tienes un triste ADSL de 256 kbps de Telefónica.

Harto de pegarme cabezazos, un colega del IRC me pasó ayer un enlace a una web llamada YouTube.com. Al parecer, la idea es que tú subes tu vídeo a su servidor, y ellos te lo convierten a Flash (formato .flv) para que cualquiera pueda verlo directamente desde el navegador, sin bajarse reproductores ni comerse la cabeza con los códecs. Todo gratis. Me suena a magia negra, pero me puse a trastear y oye, funciona.

Así que, para que no tengáis que sufrir como yo, os dejo la receta que he pulido hoy a base de cafés para pillar la captura, reventar el tamaño a algo razonable y subirlo a este invento.

La captura: El infierno de los Gigabytes

Si estáis grabando del PC (una partida o un tutorial), seguro que tiráis de Fraps. El gran problema de Fraps es que te escupe archivos AVI sin ningún tipo de compresión. Grabar un par de minutos a una resolución decente (tipo 640x480) te funde varios Gigas del disco duro IDE en un parpadeo.

Si venís de una cámara MiniDV por cable FireWire, tendréis algo parecido. Un archivo en crudo gigantesco. YouTube solo te deja subir 100 MB por vídeo, así que si intentas mandar eso tal cual con nuestra conexión, vas a jubilarte antes de que termine. Hay que comprimir.

Compresión extrema con MEncoder

Puedes usar el VirtualDub si eres de los que prefieren hacer clics, pero aquí somos de picar comandos en consola. Para esto, MEncoder (que viene con MPlayer) es mano de santo en Linux, aunque también tira perfecto en Windows.

Vamos a pasar ese armatoste a algo manejable usando el códec libre Xvid para vídeo y MP3 para el audio. YouTube recomienda una resolución de 320x240, así que de paso lo reescalamos para arañar megas.

Abrid vuestra terminal y tirad esto:

mencoder captura_gigante.avi \
  -vf scale=320:240 \
  -ovc xvid -xvidencopts bitrate=600 \
  -oac mp3lame -lameopts cbr:br=64 \
  -o video_youtube.avi

¿Qué estamos haciendo exactamente aquí? * -vf scale=320:240: Machacamos la resolución a la que usa el reproductor de YouTube por defecto. Ahorraremos muchísimo espacio y nos evitamos que ellos hagan un reescalado cutre luego. * -ovc xvid: Le decimos que comprima con Xvid. Un bitrate de 600 kbps da una calidad bastante digna para esa resolución. * -oac mp3lame: Pasamos el audio a MP3 a 64 kbps. Para escuchar los tiros del juego o mi voz nasal es más que suficiente.

Al terminar de rascar disco duro, el vídeo que pesaba 2 GB se te queda en unos maravillosos 15 o 20 MB.

Subir a YouTube y rezar

Te creas una cuenta (solo pide un email y un nick, sin complicaciones), le das al botón enorme de "Upload" y seleccionas tu video_youtube.avi.

Ahora toca armarse de paciencia. Con los 128 kbps de velocidad de subida que tenemos los afortunados con ADSL, esos 20 megas tardarán unos 25 minutos. Vete a hacerte otro café. Cuando acabe, la web se queda pensando un rato (supongo que procesando el Flash en sus servidores) y al final te escupe una URL. Ya puedes pegar ese enlace en foros, pasarlo por Messenger o incrustarlo en tu blog con un trocito de HTML.

Reflexiones de madrugada

Sinceramente, no sé qué futuro le espera a web de videos. Alojar tanto vídeo en internet cuesta muchísimo dinero por el ancho de banda. El acceso a Internet tiene que abaratarse, y mejorar infraestructura para ganar en velocidad y liberalizar el acceso a empresas a ofrecer servicios de red. En Youtube no tienen publicidad por ningún lado y permitir que cualquiera suba vídeos de 100 MB de gratis me parece un modelo de negocio insostenible. Seguramente acaben metiendo anuncios porque los servidores no se pagan solos.

Pero mientras dure, es el mejor invento para compartir nuestras partidas o videos chorras sin saturar el servidor del blog ni tener que partir archivos en 20 trozos para mandarlos por correo. ¡Aprovechadlo!